Novedades
-
Los crímenes de la ficción
-
Trilogía de la columna Durruti
-
¿Qué hace un psicoanalista?
-
Verde tortuga oscuro
-
Todas cuerdas
-
Diario de los últimos siete sepultureros del pueblo
-
Secretos y chismes, las poetas suicidas, el monstruo y otros ensayos psicoanalíticos
-
Informe sobre aves
-
Melancholia
-
Curandería
-
Mala suerte si ando solo
-
Mapas y cicatrices
-
Terapia hortícola
-
La bala que llevo adentro
-
La subjetividad como encuentro
-
De Eliot a Laforgue
-
La feroz belleza del mundo
-
Organizar imaginar
-
Cartel
-
El contenido limitado del mundo
-
Parejas en la deconstrucción
-
La epopeya de la educación judía durante la Shoá
-
Futuro sin fronteras - Monedas sociales y otras urgencias de este tiempo
-
Cuerpos, emociones, experimentación y psicología
-
Todo lo que deba ser transparente será transparente
-
Antropofagia Zombi
-
UNO A UNO
-
Archivo Filoctetes
-
La mujer esqueleto
-
Guerrilleras
-
Lo inhumano en lo humano y otros ensayos
-
Grela. Memoria gráfica
-
El cuerpo del analista
-
La fantasía neoliberal
-
Ameba Maga
Mi nombre es Sabrina Winik, soy música y docente de formación. Hace muchos años empecé a trabajar en la administración de una editorial. En un momento la editorial decidió autodistribuirse, tarea que asumí con mucho interés y eventualmente otras editoriales comenzaron a querer trabajar con nosotras. No sabía que había un trabajo que podía unir dos cosas con las que siempre me relacioné mucho: Los libros y las planillas.
Después de varios años de trabajar en el sector empecé a gestar este proyecto, Colibrí Viajera.
Me interesa formar parte de la cadena del libro. Siempre me gustó mucho leer y es, como el tocar instrumentos, algo constante que me acompaña. La edición no es lo mío, ni tampoco escribir. Pero sé que puedo hacer llegar los libros a lugares (literal y metafóricamente hablando).
Elegí al colibrí porque es un ave que, además de su belleza y su inusual velocidad, tiene ciertos aspectos simbólicos y encierra (libera) leyendas que llegan desde lugares alejadísimos entre sí pero que, de alguna manera y como muchas leyendas, se emparentan.
En lo personal representa la magia, la vida y por qué no, el amor y la amistad.
Tal vez todos esos elementos sean los que formen a esta distribuidora que nace en la mismísima incertidumbre.
Espero que este proyecto tome ese vuelo del colibrí y que quien está leyendo me acompañe en el viaje ¡A leer!