Novedades
-
El latido que pulsa entre tus cosas
-
Brujas - La potencia indómita de las mujeres
-
Cuerpos sin duelo
-
Marea
-
El síntoma: estructura de la formación o formación de la estructura 1987-1988-2014
-
Actores sueltos
-
El saber del trabajo
-
La chica
-
Informe sobre aves
-
Cultivo natural en la ciudad
-
Decrecimiento - Vocabulario para una nueva era
-
Casa Rodante
-
Economía herética - treinta y cinco años a contracorriente
-
Introducción a la teoría feminista
-
Casa que arde
-
Archivo Filoctetes
-
En la trama de este encierro
-
La performatividad cuir de la naturaleza
-
La brujería capitalista
-
Feedlot
-
El silencio femenino
-
Oficina de investigación existencial
-
Fauna
-
La partición del psicoanálisis o el torbellino de los signos
-
El pensamiento del poema
-
Crítica de la razón psiquiátrica
-
¿Qué hacer con nuestro cerebro?
-
Antropofagia Zombi
-
Manifiesto basura: estallidos de un discurso desmanicomializador
-
El sutil poder del silencio
-
Escribir cartas como quien canta
-
Curandería
-
Ecofeminismo - Teoría, crítica y perspectivas
-
Hipercolibrí
Mi nombre es Sabrina Winik, soy música y docente de formación. Hace muchos años empecé a trabajar en la administración de una editorial. En un momento la editorial decidió autodistribuirse, tarea que asumí con mucho interés y eventualmente otras editoriales comenzaron a querer trabajar con nosotras. No sabía que había un trabajo que podía unir dos cosas con las que siempre me relacioné mucho: Los libros y las planillas.
Después de varios años de trabajar en el sector empecé a gestar este proyecto, Colibrí Viajera.
Me interesa formar parte de la cadena del libro. Siempre me gustó mucho leer y es, como el tocar instrumentos, algo constante que me acompaña. La edición no es lo mío, ni tampoco escribir. Pero sé que puedo hacer llegar los libros a lugares (literal y metafóricamente hablando).
Elegí al colibrí porque es un ave que, además de su belleza y su inusual velocidad, tiene ciertos aspectos simbólicos y encierra (libera) leyendas que llegan desde lugares alejadísimos entre sí pero que, de alguna manera y como muchas leyendas, se emparentan.
En lo personal representa la magia, la vida y por qué no, el amor y la amistad.
Tal vez todos esos elementos sean los que formen a esta distribuidora que nace en la mismísima incertidumbre.
Espero que este proyecto tome ese vuelo del colibrí y que quien está leyendo me acompañe en el viaje ¡A leer!