Novedades
-
Dúos en la psicosis
-
Mala suerte si ando solo
-
Alma, corazón y tinta
-
Políticas culturales y ciudadanía: estrategias simbólicas para tomar las calles
-
De la masa al grupo, de la demanda a la pulsión
-
Oliveros
-
Artaud - Lengua ∞ madre
-
Somos Naturaleza
-
La economía desenmascarada
-
Orgasmo
-
Una lengua cosida de relámpagos
-
Janina
-
Cúpulas de tierra optimizadas
-
Merodeo callejero
-
Las herencias rotas
-
¡Abya Yala!
-
Dafne sobre fondo de Monte Fuji
-
Moto. Cuaderno de un año sobre ruedas
-
Imprenteros
-
Informe sobre aves
-
Autómata y caos
-
Perversidad
-
Depresión
-
Los viajes latinoamericanos de la Reforma Universitaria
-
Los jardines espaciales
-
Restos y deshechos
-
Anamorfosis
-
Un padre también habla
-
Pariremos con placer
-
Golpes
-
Memorias de Brasil y Cuba
-
El latido que pulsa entre tus cosas
-
UNO A UNO
-
Cuentos con y sin pintores
-
Lo que no te conté
Mi nombre es Sabrina Winik, soy música y docente de formación. Hace muchos años empecé a trabajar en la administración de una editorial. En un momento la editorial decidió autodistribuirse, tarea que asumí con mucho interés y eventualmente otras editoriales comenzaron a querer trabajar con nosotras. No sabía que había un trabajo que podía unir dos cosas con las que siempre me relacioné mucho: Los libros y las planillas.
Después de varios años de trabajar en el sector empecé a gestar este proyecto, Colibrí Viajera.
Me interesa formar parte de la cadena del libro. Siempre me gustó mucho leer y es, como el tocar instrumentos, algo constante que me acompaña. La edición no es lo mío, ni tampoco escribir. Pero sé que puedo hacer llegar los libros a lugares (literal y metafóricamente hablando).
Elegí al colibrí porque es un ave que, además de su belleza y su inusual velocidad, tiene ciertos aspectos simbólicos y encierra (libera) leyendas que llegan desde lugares alejadísimos entre sí pero que, de alguna manera y como muchas leyendas, se emparentan.
En lo personal representa la magia, la vida y por qué no, el amor y la amistad.
Tal vez todos esos elementos sean los que formen a esta distribuidora que nace en la mismísima incertidumbre.
Espero que este proyecto tome ese vuelo del colibrí y que quien está leyendo me acompañe en el viaje ¡A leer!