Novedades
-
Instituciópatas
-
Ficus
-
Casa que arde
-
Organizar imaginar
-
Clarice 02 - CARLOS BUSQUED, LOS CUENTOS
-
Filosofía: un sueño de apostador
-
La epopeya de la educación judía durante la Shoá
-
Vislumbres de un futuro útil y enaltecedor para las humanidades
-
Hermanas de la revolución
-
Espacios revelados
-
Guerrilleras
-
Memoria del polvo
-
Ellas bailan con todos
-
¿Qué hacer con nuestro cerebro?
-
Analítica de la crueldad
-
Manejo holístico
-
El goce de la mirada
-
Las cosas suceden
-
La escuela de los 7 pétalos - Para los niños y niñas de hoy y mañana
-
En la trama de este encierro
-
Dúos en la psicosis
-
Cuentos que soñaron con tapas
-
Pleromática o las mareaciones de Elsinor
-
Las herencias rotas
-
La edad justa
-
¿El arte de demoler?
-
La pregunta por la escritura
-
Nadadores lentos
-
Traiciones
-
Ciencia ficción travesti
-
La siesta
-
Ojo de agua
-
Cuerpos sin duelo
-
La razón militante - Apuntes para la construcción en los pueblos del interior
-
Nuca
Mi nombre es Sabrina Winik, soy música y docente de formación. Hace muchos años empecé a trabajar en la administración de una editorial. En un momento la editorial decidió autodistribuirse, tarea que asumí con mucho interés y eventualmente otras editoriales comenzaron a querer trabajar con nosotras. No sabía que había un trabajo que podía unir dos cosas con las que siempre me relacioné mucho: Los libros y las planillas.
Después de varios años de trabajar en el sector empecé a gestar este proyecto, Colibrí Viajera.
Me interesa formar parte de la cadena del libro. Siempre me gustó mucho leer y es, como el tocar instrumentos, algo constante que me acompaña. La edición no es lo mío, ni tampoco escribir. Pero sé que puedo hacer llegar los libros a lugares (literal y metafóricamente hablando).
Elegí al colibrí porque es un ave que, además de su belleza y su inusual velocidad, tiene ciertos aspectos simbólicos y encierra (libera) leyendas que llegan desde lugares alejadísimos entre sí pero que, de alguna manera y como muchas leyendas, se emparentan.
En lo personal representa la magia, la vida y por qué no, el amor y la amistad.
Tal vez todos esos elementos sean los que formen a esta distribuidora que nace en la mismísima incertidumbre.
Espero que este proyecto tome ese vuelo del colibrí y que quien está leyendo me acompañe en el viaje ¡A leer!