Lo “sexual” constituye un campo caro para el psicoanálisis desde su origen. Freud ejerció una ampliación de su dominio, hasta rechazar acusaciones de ubicarlo a nivel universal. En su retorno, Lacan establece cuatro “fórmulas de la seuxación” que predican sobre la función “fálica” y su posible negación, asociando lógica y “sexualidad” a modo de una soldadura necesaria.
Las fórmulas de la tex(t)uación revisa el modo de nombrar y practicar estos conceptos, explorando la tensión entre la lógica y lo “sexual”, institución psicoanalítica, conlleva suposiciones sobre la causa, lo normal y la familia. Diego Hernán González plantea que éstas son contingentes, no necesarias. ¿Por qué asumir que todo y cada paciente sufre por un ser “sexual”?
La concepción lógica ofrece conceptos vacíos, donde la “sexualidad” puede caer como una posibilidad más, entre otras, agujereando su privilegio. Una reescritura de las fórmulas resalta la producción de torsiones en la sexualidad, reduciendo el padecimiento asociado a su decir.







