Los colores del fuego es la historia de Paloma, la historia del patio, la historia de las grietas.
Se está en la casa y se presencian los fragmentos de las palabras y las melodías mientras van desapareciendo. Desde Paloma se ven a los otros que habitan y cuidan, quieren, recuerdan lo que se va, un bandoneón, los juegos, la familia, una amiga, el fuego. Algo permanece, los fósforos y las tizas.
Corina Iglesias reencuentra los pedazos de una casa y los va ordenando en las voces de sus habitantes; su narración es la del dolor propio de la niñez y lo inasible del mundo cruel de los adultos. No entendemos, junto con la protagonista, por qué pasan las cosas.
Joaquín Rodríguez y Martín Domínguez





