Un día de verano en Lanús, bajo un níspero, nos reunimos a cenar. Ese día se anunciaba, entre pizzas, cervezas, amor y calor, a quien hoy es Feli.
Registro de la espera es un diario: ciento diecinueve días con sus soles, lunas, veredas, neo, estrellas, perros, personas; el registro de los primeros días de una humanita que llega antes de tiempo.
Son los primeros días de Feli -Felicitas-, de cómo hacer un viaje por las emociones más primarias y complejas que despiertan los abismos de los comienzos, siempre inesperados.
Notas para navegar en los pensamientos, preguntas, dudas, vacíos y llenos del devenir, de entrar en otro vivir, de un nacer.
Un diario que nos da pistas, aire, para despejar y vaciar palabras que nos conforman, como normalidad, tiempo, hija/ hijo/ hije…, y así resignificarlas desde, y con, nuestras experiencias.
Este escrito abre una dimensión para acompañar, tiende una mano en el vacío, y nos plantea repensar cosas que atraviesan el vivir.
«Quizás el tiempo no exista; quizá solo existan los momentos, cada uno con su propia historia.»
Una trenza de hierba sagrada, Robin Wall KIMMERER
Marina Curci





