24 de marzo.
Esta fecha es un golpe que no deja de golpear. Es también un nombre. con palabras que nos presta Vittorini, nombra el dolor de un pueblo humillado, dolor nuestro de los otros en uno, y vergüenza por nuestro país que fue capaz de tanta cobardía.
Hubo reparaciones, pero no hay reparación. Hubo condenas judiciales, pero no hay justicia. Hay conmemoraciones, pero no alcanza la memoria. Hay verdad: no hace falta ser psicoanalista para saber que hay heridas que no tienen cura.








