No se cuida una puerta sin ver que hay detrás.
En su batalla contra los gigantes la Perra escudó a los dioses.
Zeus, agradecido, le otorgó también soberanía sobre los mares.
Conociendo el mundo, la Perra descubrió que no se habitan los márgenes sin las consecuencias, ni se protegen los mares sin descender a sus profundidades.
¿Cómo iluminar submundos sin quemarse con la antorcha?
De tanto bajar a luchar, el inframundo fue haciéndose su hogar.
¿Cómo combatir monstruos sin deformarse?

