Siete cuentos componen este libro. Todos tienen algo en común: exploran, con una sobriedad hipnótica, algunas de las áreas que hacen tan particular a nuestro tiempo.
Para una mitología propia construye un mundo donde el cuerpo humano, la psiquis y la arquitectura confunden gradualmente sus fronteras. Al atravesar una puerta, en un hospital o desde un agujero en el piso, la materia se vuelve porosa y los personajes se encuentran con un funcionamiento distinto de la realidad.
Con un tratamiento del lenguaje que combina precisión y suavidad poética, Ariel Duce Bemez logró algo preciado en los libros de cuentos: osadía en la coherencia y acierto en la imaginación.

