Los relatos de Jaquelina Miranda son prismas que atrapan la luz y dejan salir colores, son haces que iluminan una sensibilidad sobre el detalle.
Y el tiempo también es un protagonista: lo cotidiano, lo que siempre está ahí pero que uno debe detenerse para poder verlo. En estos cuentos resuenan las conversaciones que dejan en el aire preguntas sobre el sentido de los recuerdos.







